“Hay que proteger los derechos de autor”. Es lo que reclaman día sí, día también las entidades que gestionan estos derechos. La Stop Online Piracy Act norteamericana, SOPA para los amigos, también nace de esa premisa: proteger los derechos de los autores. Pero la realidad apunta a que lo que se protege es otra cosa.
Gary Friedrich fue guionista de Marvel en los años 70 y, junto al dibujante Mike Ploog, creó al Motorista Fantasma. Su creación pronto volverá a los cines, y será la segunda película que protagonice. Friedrich demandó a Marvel cuando su personaje llegó a la gran pantalla por primera vez y perdió el juicio. Pero no contentos con eso, la editorial ahora le reclama 17.000 dólares por haber vendido material relacionado con el Motorista en salones del cómic. Un peligroso precedente, ya que todos los autores que trabajan para las grandes editoriales acaban vendiendo ilustraciones u originales de las series en las que trabajan.
Otro ejemplo. Tony Moore es un dibujante de cómic que tenía un amiguete guionista, que se llamaba Robert Kirkman. Habían hecho varias series juntos y un día decidieron inventarse una historia de zombis: The Walking Dead. Moore solo dibujó los seis primeros números de la colección de cómics y algunas portadas más. Después del éxito de la adaptación televisiva, Moore ha denunciado a Kirkman: considera que su amigo (ya examigo) se ha quedado con todo el beneficio que ha generado lo que ambos crearon. Kirkman no opina lo mismo: argumenta que él es quien creó The Walking Dead y que Moore ya recibió lo que debía en su momento por sus dibujos.
Casos similares se dan constantemente. Los herederos de Jerry Siegel, uno de los padres de Superman, han litigado durante muchos años contra DC para que se reconociera el derecho de Siegel a cobrar por el uso que la editorial ha hecho de su creación. Y, finalmente, consiguieron que un juez les considerara propietarios de parte de los derechos de Superman. Algo similar sucedió con la familia de Jack Kirby, el dibujante que creó a la mayoría de los personajes de Marvel: reclamaron ante la justicia los derechos de Kirby sobre sus creaciones. Y los tribunales fallaron a favor de Marvel.
Alan Moore, autor de Watchmen, reclamó insistentemente a DC una parte de los beneficios que generaba la mercadotecnia de la serie que él creó. Reclamó en vano y, cuando DC le ofreció cobrar algo, fue a cambio de autorizar secuelas de Watchmen: algo que Moore dijo que nunca haría. En pocas palabras, le ofrecieron que vendiera sus principios.
Así pues, visto lo visto, ¿qué derechos son los que pretende defender la legislación? Si vamos a ver la película de los Vengadores, ¿qué parte de los beneficios irán a parar a los herederos de su creador gráfico, que casualmente es Jack Kirby? ¿Seguro que se hace en beneficio de los autores? Porque está claro que, a la larga, no son los autores los que acaban recibiendo los beneficios que generan sus creaciones. Si quieren luchar contra la piratería, que lo hagan. Pero no son los derechos de los creadores los que se verán reforzados en esta lucha.













También tendríamos que considerar que los autores “venden” su alma a cambio de una cierta estabilidad económica, aceptan contratos en los que ceden los derechos y luego los reclaman cuando el producto genera beneficios.
Por otro lado en el tema Kirkman y Moore das una información incompleta. Kirkman contrato a Moore como dibujante, no fue una creación conjunta,. El contrato incluía ciertas clausulas en las que compartían los derechos al 50% en cuanto a ediciones, merchandising, etc… pero no las adaptaciones ya que la historia pertenecía a Kirkman. De hecho Moore dejo la serie por los retrasos y fue sustituido por Charlie Adlard. La serie ha comenzado cuando llevaban más de 80 números publicados y solo quedan vivos 3 personajes que “creara” Moore
Evidentemente, la historia del caso Moore-Kirkman no se resume en un párrafo. Es simplemente un apunte. Y yo no veo que sea tan claro como que fue todo idea de Kirkman y Moore solo dibujaba. De todos modos, y a pesar de que hay un acuerdo firmado, Moore dice que no ha visto ni un duro de los beneficios…