Carmen, según las gitanas

Son gitanas, jóvenes y detenidas. Por primera vez han salido de la prisión de Nisida, cerca de Nápoles. Lo segundo es que pintan cuadros, unas tablas luminosas (el azul intenso del cielo que apenas ven desde los barrotes), intrigantes (tienen algo de demoníaco), mágicos (la cultura gitana) y sensuales (un erotismo joven que rezuma por doquier). Se exponen en las salas del local instituto Cervantes hasta finales de octubre.

La tercera novedad es que los cuadros se han inspirado en Carmen, la gitana española protagonista de la novela de Prosper Merimée publicada en 1845, transformada en obra lírica por Georges Bizet, treinta años después. La muestra expone el mito visto por un universo gitano joven, generalmente ignorado por la cultura actual, que ha sido posible exponer al público gracias a las fundaciones My Earth y Banco di Napoli para la asistencia a la infancia .

Las jóvenes, algunas adolescentes, pintaron sus dibujos en pequeños formatos  siguiendo el relato de Carmen. Sucesivamente, transportaron las tablas a paneles de madera de gran formato, usando colores acrílicos. A Bruno Fermariello, el artista que ha dirigido el laboratorio de las jóvenes, el trabajo le ha hecho descubrir “la componente femenina del pueblo rom, depositario de un fondo mental arcaico, capaz de crear una forma de arte que para nosotros, los modernos, está completamente cerrado: el arte mágico”.