Valquirias en Santa Coloma

Loge! Loge! Aquí!, de Dis Berlin.

Loge! Loge! Aquí!, de Dis Berlin.

Una cuadrilla de valquirias wagnerianas ha descabalgado en Santa Coloma de Gramenet. Concretamente, en el Centre D’Art Contemporani Can Sisteré, en uno de los varios actos que forman parte de la conmemoración este año del bicentenario del nacimiento de Richard Wagner.

Las amazonas están plasmadas en la exposición Visions sobre La Valquíria, la colección de pintura dedicada a este personaje que ha reunido Manuel Bertran Mariné, ingeniero industrial, empresario, liceísta, pero sobre todo, un gran wagneriano. Él es, por ejemplo, el animador e impulsor del Grup Wagner de Amics del Liceu.

La colección está formada por obras de distintos pintores, casi todas hechas por encargo del mecenas. El personaje de la valquiria, de Brünhilde, es fundamental en la obra del compositor alemán, concretamente en la tetralogía El anillo del nibelungo.

"¡Que un fuego nupcial arda para ti, como jamás ardió para novia alguna!", de Maria Gibert.

“¡Que un fuego nupcial arda para ti, como jamás ardió para novia alguna!”, de Maria Gibert.

Dado que Brunhilde y sus hermanas amazonas son nueve, la colección de Bertran Mariné la formaban originalmente nueve cuadros que fueron expuestos en el Salón de los Espejos del Liceu hace 10 años.

Con el tiempo, la colección ha crecido hasta las 15 obras ahora exhibidas que llevan la firma, entre otros, de los artistas Pat Andrea, Maria Gibert, Vaccaro, Dis Berlin, Dino Vall o José Luis Muñoz. Cada una de ellas ilustra un momento, una frase, de la segunda ópera de la tetralogía, la titulada precisamente La Valquiria.

Es de sobras conocida la admiración por la obra de Richard Wagner que hubo en su momento en Barcelona. Esta estima se ha mantenido con los años tanto en ambientes públicos como privados y ha llevado a sus admiradores a no limitarse a la música.

Un ejemplo de este particular wagnerismo era, por ejemplo, la vivienda de Joan Tarrés Almar, un vecino de la barcelonesa calle Ferrán que hace seis décadas mostraba orgulloso su casa decorada toda con motivos de las óperas de Wagner realizados por el genial escenógrafo Josep Mestres Cabanes.

Esta admiración por el compositor reflejada más allá de la música ha llegado hasta nuestros días. Lo demuestra la voluntad de crear una colección de arte alrededor de un personaje cien por cien wagneriano como es la valquiria.