Suma de talentos en ‘Udol’

Una imagen del montaje 'Udol', estrenado en el Espai Lliure.

Una imagen del montaje 'Udol', estrenado en el Espai Lliure.

La unión hace la fuerza. La inquietud de Q-Arts Teatre reforzada por el talento de la dramaturga de moda, Marilia Samper (‘L’ombra al meu costat’, obra revelación del año en el T6 de la Sala Tallers) y el del director Joan Maria Segura (‘El crim de Lord Arthur Savile’, musical con el que triunfó en el TNC) han dado como resultado ‘Udol’. El original espectáculo multidisciplinar que gira en torno a las dificultades del proceso de creación acaba de encontrar acomodo en el recuperado Espai Lliure y bajo el paraguas del Grec. El experimental montaje solo ha estado dos días en cartel, pero la buena acogida que tuvo en su estreno augura muchas más noches de reconocimiento en La Seca Espai Brossa, donde recalará próximamente.

La idea en la que se asienta esta propuesta no es nueva y ahí están para demostrarlo ‘T-error’ de Jordi Oriol, obra presentada esta misma temporada en el ciclo T6 de la Sala Tallers del TNC, por no hablar de la fallida ópera ‘Página en blanco’ de Pilar Jurado, estrenada en el Teatro Real. Lo que si cambia es la factura y la intencionalidad del montaje que utiliza con eficacia, mucha ironía y un indudable magnetismo un formato que le permite dibujar el sufrimiento del artista en la elaboración de su obra.

La coexistencia con el miedo, el dolor, la soledad e incluso la desesperación es algo habitual entre los creadores y de ellos surgen esas obras escritas, pintadas o esculpidas que han hecho grandes a gentes como Rilke, Balzac, Frida Kahlo, Pina Bausch, Virginia Wolf, Anne Sexton, Adrienne Rich, Tápies, Rodin y tantos otros. Hay alusiones a todos ellos, unas más explícitas que otras, en esta producción que nace cuando cuatro artistas entran en una sala totalmente oscura donde deben actuar. Deambulan por el espacio a trompicones hasta que emerge un mágico punto de luz.

La noche y el insomnio llevarán a los protagonistas a expresar su visión del arte y su forma de vida en un viaje que tiene como referentes a los maestros citados. A partir de textos que hablaran de dramaturgos, pintores, coreógrafos y músicos se ha construido esta propuesta. El poema ‘Aullido’ del autor ‘beat’ Alan Ginsberg, fragmentos de diversas obras y las canciones de Patti Smith ilustran esta pieza que no tiene la clásica estructura del planteamiento, nudo y desenlace pero que está sembrada de sugerencias y tiene un mensaje claro: alertar a la sociedad sobre la necesidad de mantener viva la llama de la creación artística.

La dramaturgia de Marilia Samper parte de la selección de todos los textos examinados. La génesis de su trabajo, en la línea del ‘work in progress’, ha sido aquí distinta a la de la elaboración de una obra de texto. Se ha ido adaptando al ritmo de la producción, refundiendo con su ágil escritura el amplio material disponible. Ha sido una positiva prueba más para su ascendente carrera de mujer de teatro. Joan Maria Segura ha aportado la consistencia de su cultura en el Egos Teatre para poner en danza la gestualidad de los intérpretes, los movimientos coreográficos y las interpretaciones musicales y para ello ha contado con cuatro artistas completamente implicados en la idea. Las actrices Mercè Anglés (seductora y sensual) y Anna Güell (hilarante y con gran fuerza), el inspirado bailarín y cantante Miquel Barcelona y el estupendo guitarrista Pau Soler integran un cuarteto de gran eficacia al servicio de un montaje difícil de ensamblar y que, a pesar de sus altibajos, acaba encajando con la idea propuesta. Y eso es mucho.