Schubert supera la crisis

Franz Schubert.

Franz Schubert.

La crisis intentó doblegar a la música de Franz Schubert. Fue en el 2009 cuando la Schubertiada de Barcelona tuvo que renunciar a los conciertos organizados por la asociación que lleva el nombre del compositor vienés con el apoyo de Juventudes Musicales de España (JME). Quedó, solitaria, la de Vilabertran por la que, verano tras verano, siguen desfilando los grandes liederistas del momento.

Pero ni la música de aquel compositor ni la tenacidad de Jordi Roch, recién reelegido presidente de JME, son fácilmente doblegables, ni siquiera por esta crisis que se ha llevado por delante tantas iniciativas musicales o ha recortado tantas otras. De nuevo el lied vuelve a oírse en el auditorio de L’Illa Diagonal.

La Schubertiada barcelonesa ha vuelto con un nuevo formato que consiste en un ciclo de cuatro conciertos en dos meses que aspira, según los organizadores, a recuperar “el espíritu de las reuniones que Franz Schubert y sus amigos organizaban para gozar de la música, de las creaciones artísticas de todos ellos y de la amistad mutua”.

Una 'schubertiada' con el compositor al piano, en un dibujo de Moritz von Schwind.

Una 'schubertiada' con el compositor al piano, en un dibujo de Moritz von Schwind.

Aquellas sesiones artísticas, no solo musicales, en los salones particulares de la Viena de principios del siglo XIX tenían en el malogrado compositor a su centro de atracción. Como explica el profesor Carlos Calderón “la emoción romántica supone siempre la máxima expresión en sus dos vertientes: profusión o economía de medios. Lo segundo tiene un supremo paradigma: la música de Franz Schubert”.

Otros compositores posteriores han creado obras con la misma economía de medios en busca de aquella emoción y hoy se han incorporado al repertorio de las distintas schubertiadas.

En la barcelonesa recién recuperada, después de un primer concierto el pasado 13 de mayo, la música del vienés volverá el 29 de mayo junto a la de Debussy, Toldrà, Barber, Strauss y Liszt con la soprano Anabel Pérez acompañada al piano por Hug Vilamala. Los otros dos conciertos, el 4 y el 18 de junio, tendrán por protagonistas al Ludwig Trio y a la pianista Katia Michel.