Los focos de los Juegos se apagan y las guerreras olímpicas empiezan su éxodo. Después de que 2.742.000 espectadores vibraran al ver cómo, tras dos prórrogas, se colgaban el bronce
y de ser aclamadas a su llegada a España, las jugadoras de la selección femenina de balonmano han tenido que hacer las maletas. Diez de las 14 chicas de Jorge Dueñas jugarán fuera de España, forzadas a buscarse la vida ante la crisis económica y la falta de patrocinios. El histórico Elda ha vendido su plaza en División de Honor por 8.000 euros y el Itxako, campeón de Liga los últimos cuatro años y el equipo que más jugadoras aportaba a la selección española (seis), ha renunciado a disputar la Champions. A dos semanas del inicio de la competición, está sin técnico y solo cuenta con una jugadora, Andrea Barnó, que sopesa la retirada. Con una deuda de 1,5 millones de euros, el club navarro podría anunciar el lunes su desaparición.
El desmantelamiento del Itxako es otro golpe duro para el balonmano navarro, después de que este verano el San Antonio (campeón de Europa en el 2001) tuviera que renunciar a la Liga Asobal. Y es que la crisis ha sacudido también al balonmano masculino. El Torrevieja, equipo revelación de la pasada temporada, también ha bajado después de reconocer una deuda de 372.000 euros. En junio, el Granollers tuvo que acogerse al preconcurso de acreedores para hacer frente a 1,6 millones de euros de deuda. El Ademar, que estuvo a punto de no jugar el último partido de la pasada temporada por una huelga de sus jugadores, debe 298.000 euros.
Ante un panorama así, muchos y muchas han optado por cruzar este verano los Pirineos, convirtiéndose Francia en el destino predilecto en busca de la estabilidad económica. Mientras la Liga femenina pasará a ser prácticamente amateur, la Asobal, que en otro tiempo rivalizaba con la Bundesliga para ser la mejor Liga del mundo, ve como su esplendor se apaga, con la mayoría de los clubs peleando ya no por la permanencia sino por la subsistencia. Un panorama nada halagüeño a pocos meses del Mundial de España. Un torneo que puede ser la última oportunidad para reanimar un deporte que, con cada vez menos apoyos económicos, languidece.














