Los años 70 y los primeros 80 no fueron buenos años para el Gran Teatre del Liceu. Su carácter privado ya no daba más de sí. El empresario Joan Antoni Pàmies, que había sido el alma del coliseo, fallecía en 1980. Solo la gestión pública del teatro ofrecía garantías de recuperación de un esplendor que las dificultades económicas de la gestión privada habían apagado. Fue entonces cuando las administraciones alumbraron el Consorci del Gran Teatre del Liceu.
Pero lo que llamamos sociedad civil no quiso quedarse al margen. Un grupo de aficionados se comprometió a impulsar y contribuir a la difusión de la actividad del teatro y a darle su apoyo mediante una fórmula ya existente en los grandes teatros de ópera del mundo, desde el Covent Garden de Londres al Metropolitan de Nueva York, una asociación de amigos. Así, en junio de 1987 nacía Amics del Liceu. De ello hace 25 años y los amigos han empezado a celebrarlo.
Fueron impulsores de aquel proyecto que hoy cuenta con 1.500 socios el doctor Moisès Broggi que fue el primer presidente; el economista y rector emérito de la UB, Josep Maria Bricall; los críticos musicales Roger Alier, Jordi Maluquer y Pau de Nadal; el filólogo y crítico literario Ramon Pla; la magistrada Encarna Roca; el nutricionista Abel Mariné, o el maestro apuntador del propio teatro, Jaume Tribó, entre otros.
Maria Vilardell, nieta del tenor Francesc Viñas fallecida el pasado año, la soprano Carmen Bustamante o el publicista Lluís Bassat han sido algunas de las personas que han dedicado su valioso tiempo a la asociación, lo mismo que Julio Molinario, Rosa Samaranch y Ramon Bassas que encabezan hoy la junta directiva, sin olvidar al resto de componentes de dicho órgano y las decenas de voluntarios que realizan las tareas más variadas, entre ellas, la labor de guía en las visitas al teatro.
El inicio de los actos conmemorativos ha tenido por escenario otra institución estrechamente vinculada a la vida del teatro como es el Conservatori del Liceu, solo que le lleva a Amics la delantera de siglo y medio ya que celebra su 175º aniversario.
La Orquestra del Conservatori, dirigida por Daniel Mestre, y la Jove Companyia d’Òpera ofrecieron el 20 de junio la ópera bufa en un acto de Gioacchino Rossini, La cambiale di matrimonio, con la voces de Joan Sebastià Colomer, Marga Cloquell, David González, Pedro Calavia, Josep Vives y Vanessa Regalado.
Fue un inicio inmejorable de la celebración del 25º aniversario porqué reunía varios de los objetivos que son la razón de ser de la asociación: el apoyo al teatro, en este caso a través de entidades vinculadas; la difusión de la ópera y de la música en general, y el apoyo a jóvenes talentos.
¡Felicidades, amigos!















